Los aviones

Cuando tomas un avión temo
temo a que me mientas
a que se desvanezcan mis besos
temo al horror de encontrarme solo
al infinito que puede ser un enero
temo a las doce de la noche
al mediodía
temo a que el llanto sea mi café
a que se repita una nefasta historia
aún le temo al silencio de mi teléfono
a la ausencia del olor a ti
temo cada vez que tomas un avión
porque sé que los aviones alejan amores
esos difíciles de ver.

Nostalgias

Hay demasiada nostalgia en éste espacio en el que vivo, las paredes rechinan recuerdos, cuchicheos de espantos, voces, éste olor a cedro que atrapa.

Sobre las ventanas yacen las cortinas quietas, muertas, sus uñas, su espalda de seda, sus cicatrices de sol en la espalda que me hacen su fanático, su loco.

Hay demasiada nostalgia entre cuatro paredes que hasta el olor a ti está volviendo a mi mente.