Armonía

¡Qué bella armonía esa que no se toca y no se ve!
esa que destripa cimientos de edificios
y le saca el jugo a las nubes.

¡Qué bella armonía esa la de tus dientes!
que rechinan cuando te excitas
y cuando apunto mi dedo hacia las alas de un ave en vuelo.

¡Qué bella armonía esa que tienen los orgasmos mutuos!
de ojos entrecerrados
alientos que empañan pupilas
y besos que nunca se han de contar.

bosque

Antojo de vida

Las penas son un antojo de la vida
al igual que las sonrisas y los cometas
los colores y las sombras.

Las penas las haces tu
y las alimentan otros
son como el olor de la naranja
directas al ojo y a la herida.

Las penas huyen
se transforman y adquieren otro apellido
se funden entre lo bello y lo efímero
y pueden volver cuando no lo esperas