Mi destino

Mi refugio se desvanece sobre tus párpados
y en tus labios retocados con vanidades ajenas
se desvanece por el llanto de tus uñas
y suspiros que duermen al lado tuyo.

Mi refugio es derribado una vez más
por la transparencia de tus pupilas
mis ojos inquietos se desmoronan
cuando tus palabras frías florecen.

Mis ojos inquietos te recorren
y saltan peñascos resbaladizos
entre tu pecho y tu cuello
saboreado por otras bocas.

Mi destino se encierra
entre sílabas sin descifrar
entre el sentido y el sin sentido
de lo cotidiano
de tus palabras tibias.

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