Nubes

Veo montañas teñidas de verde
y en ellas se posan las suaves nubes
unas sobre las otras
contando entre sí secretos vespertinos
escondidas del sol
acurrucadas
retocando sus mejillas con el azul del cielo
riendo en silencio
por las cosquillas que reciben
de las aves en vuelo y el viento

Tormenta

Y si cae tormenta,
que no me arrastren hasta la alcantarilla,
que no se queme al monitor de mi alma,
que no me inunden el cráneo de Intrusos.

Si cae tormenta,
que me regale una rayito de sol de despedida,
que me invite a un helado de fresa,
y que me deje ver un relámpago sin sobresalto.

Si llega la tormenta,
que me deje dormir sin molestarme al lado,
que no se cuele el viento por la puerta,
y sino que irrumpa junto a la luna
desnuda.

Si cae tormenta,
que mis zapatos no se resfrien de nuevo,
y que la melancolía,
no se anude hoy en mi garganta.

Mi ritual

El destino no ha dado tiempo de recuperarme
y el bombardeo de nuevas sonrisas comenzaron a atacar a mis pupilas
no las había invitado a salir desde hace mucho
a mis sonrisas, a mis pupilas.

Hoy el espejo arrancó una carcajada de mi boca
y fue la mejor de todas,
mientras lavaba mis dientes y tarareaba algo de Cerati
amanecía con una  maraña de pensamientos insistentes…..

el pago de mi teléfono….
                             la hora…..
el contenido de mi maletín….
                             la hora de nuevo…..
la suma del efectivo en mi bolsillo…..
                             los minutos restantes…..
                                  su número de teléfono.

Con furia le gritaba a mis llaves por esconderse
y recorrí con mi dedo índice todos aquellos rincones
los más probables de la casa
tan solo para encontrarme con ellas
y ellas……..
suelen ocultarse y reír sin parar
lo hacen al burlarse de mis maniobras de llegada después de una noche de tragos.

Y en esta mañana mientras reían y jugueteaban colgando de la cerradura de la puerta
mi café me miraba atónito y pétreo en medio de la mesa
sin concebir haber nacido
tan solo para ser olvidado
solo y con la simple compañía de un panecillo dulce
sentenciado a una tortura de hormigas por cierto.

Y mi casa
me despide una vez más
con mi maletín en el hombro
el efectivo en mi bolsillo
teléfono celular en mano
un café olvidado…..
pupilas nuevas….
un momento de narcisismo frente al espejo
                  y un beso en la boca.

Apenas es Jueves

Con sobresalto, desperté gracias a los ventoleros que chocaron contra el techo de mi casa, sentí que si tocaba el piso con mis pies descalzos moriría con el primer espasmo, me aterraba solo el pensar hacer el intento, así que decidí dar vuelta en mi cama y  abrazar a mi almohada una vez más, regalarle unos minutos más de cariños.

El televisor encendió programado junto al noticiero matutino y la habitación se llenó de mineros, choques y noticias asesinas que terminaron por matar las pocas ansias de incorporarme, retumbaron en mi cabeza y encendieron mis contrastes de humor, algunos no tan buenos. Yo solo deseaba un salvavidas, una taza de café caliente y el desayuno en mi cama, para olvidar que apenas es Jueves.

Mi despertador me había gritado al oído más veces que nunca, cansado decidió no repicar más y acurrucarse junto a mí, para evitar el frío de aquella mañana de Octubre.

Así, a media mañana, en mi habitación se pintaba un panorama, mi despertador ahogado entre las cobijas, la programación del televisor enredada en mi cabeza y en mis sueños idílicos y pesadillas, el teléfono asesinado por veinticinco llamadas furiosas, mi almohada  y Yo, cómplices de un delito, olvidamos que apenas es Jueves.

Un beso

Un beso se extraña,
se desea,
se pide,
se recibe,
se sueña,
se roba,
se desliza por la mejilla,
o aterriza en los labios,
sucumbe en la frente,
o se imprime en la mano,
un beso,
huele a menta,
a mañana,
a tarde,
se pide,
se añora,
se sueña,
se disipa en el aire,
rebota en tus sienes,
se recuerda….
se esfuma,
se queda,
se cuenta,
se esconde,
muerde,
pellizca,
se repite..

Lluvias en mi cabeza

Tanta lluvia me bendice hasta ser santo
brincar charcos me ha hecho más diestro y sigiloso
añoro calcetines secos entre escalosfríos de media tarde
y olvidar el paraguas es el peor sacrilegio

Su sonido en el techo ya no arrulla, asusta
las paredes padecen una maratón contra el moho
y mis zapatos murieron ahogados hace días
al menos no tengo que regar las plantas esta noche

La lluvia cae hoy desde el espacio
toma dormida nuestras almas y las eleva
seré  impermeable ante tus tormentas
imposible saturarme de más de lluvias en mi cabeza